
James Lee Byars, el enigma áureo
Vayan al Palacio de Velázquez en horas de poca afluencia: el silencio es imperioso en el encuentro con James Lee Byars (Detroit, 1932 – El Cairo, 1997). El montaje de una docena de grandes e importantes esculturas y algunas obras sobre papel tiene un aire sacral y definitivo, aunque al artista, que solía exigir muros pintados de rojo, oro o negro, quizá no le habría entusiasmado. La exposición es una variante de la organizada el año pasado por HangarBicocca (Milán), donde carecía del riguroso orden espacial y la simetría que confieren “perfecta” monumentalidad a esta. Nos enfrenta principalmente a la […]