El domingo, a los museos

Esta mañana, el Director General de Bellas Artes y Bienes Culturales y Archivos y Bibliotecas, Miguel Ángel Recio, se ha reunido con el Comité de Huelga constituido por representantes de los sindicatos UGT, CCOO, CSIF y CGT, para negociar las condiciones laborales de los trabajadores de sala en los museos estatales, que habían convocado (según informó El Español) unos paros que debían comenzar el día 25: cada domingo, hasta finales de noviembre, los vigilantes abandonarían sus puestos durante una hora, lo que obligaría a cerrar las salas transitoriamente en el día de la semana en que se suman más visitas por ser la entrada gratuita. Una medida de presión hasta cierto punto menor, si la comparamos con las recientes huelgas en el Musée d’Orsay de París o en la National Gallery de Londres, que, no obstante, habría tenido una repercusión pública y mediática grande. Y esto en vísperas de elecciones, algo que han tenido sin duda en cuenta tanto los sindicatos, añadiendo así una arista política a su legítima actuación, como los responsables del Ministerio, al que no conviene meterse a estas alturas en más problemas. Tampoco iban los paros a afectar a todo el personal de los museos estatales: conservadores, auxiliares y en general el personal científico y administrativo estaban excluidos. Estaba convocado “sólo” el personal de sala y sólo en los museos estatales de Madrid, sin extenderse al Museo del Prado, que tiene su propio convenio laboral, o al Museo Reina Sofía que, por ser organismo autónomo, administra su propio presupuesto y personal. En resumen: los 301 empleados en atención al público de los museos madrileños.

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