Antoni Muntadas

Variaciones sobre el transcurso temporal
Galería La Fábrica, Madrid
Publicado en El Cultural

Temporada de intensa presencia para Antoni Muntadas (Barcelona, 1942) en España. Hasta enero en la Fundación Marcelino Botín obras recientes; hasta febrero en el CAAM de Las Palmas una mirada a su trabajo en los 70 y los 80 complementada por el proyecto On Translation: Miedo/Jauf, muestra organizada por el Centro José Guerrero, donde se cerró en marzo de 2008; ahora, la instalación de Barcelona y la exposición en Madrid. Ecos del reconocimiento obtenido al representar a España en la última Bienal de Venecia. En los últimos años su figura se ha consolidado como referencia para artistas más jóvenes a través de los seminarios y talleres que imparte en multitud de países. Viaja, y de ello se nutre su obra. Aunque muchos de sus proyectos se fundamentan en contextos precisos, domina una perspectiva global que le lleva a observar “situaciones” que se repiten en diferentes lugares.
Los medios de comunicación audiovisual e internet, tema y/o vehículo frecuente de su trabajo, desdibujan fronteras. Es habitual que un mismo proceso de investigación y producción de obra aplique a entornos sociales diversos, a veces con gran distancia temporal. Es lo que ocurre en Media Sites / Media Monuments (Buenos Aires), realizado en 2007 según un modelo de acción artística desarrollado en 1981. Se trata de la localización en las respectivas ciudades de lugares con significación histórica, en los que se produjeron acontecimientos determinantes y en los que no se guarda memoria de los mismos. La serie argentina se compone de 16 paneles en los que se yuxtapone la imagen aparecida en prensa o en televisión y la visión actual del escenario, desde el mismo punto de vista. Como complemento, se muestran las series dedicadas a Washington (1981) y Budapest (1998), con parecido tratamiento pero en fase de boceto, no a la venta. La más interesante es la estadounidense, pues el tiempo transcurrido hace que parezcan coetáneas las imágenes primeras y las hechas por el artista trascurridos unos años, provocando una meditación no planeada sobre la percepción en perspectiva de los tiempos históricos.

En la planta de abajo de La Fábrica se han instalado las series Situations 13, 25 y 31 (2008), ya mostradas en Santander. Son tres grupos de fotografías que se relacionan de manera poco evidente: una sucesión de tomas de un embarcadero veneciano que recoge el desfile de turistas; viajeros que matan el tiempo en una cafetería ante los ventanales de un aeropuerto y un grupo más heterogéneo de recepciones, pasillos y ventanas en edificios bastante asépticos. ¿Espera y tránsito?, ¿actitudes predeterminadas por los diseños arquitectónicos y urbanísticos? Si no fuera porque Muntadas no tiende a este tipo de consideraciones, podría interpretarse el conjunto como variaciones sobre la relación entre figura, interior y exterior. Salvo en Venecia, hay siempre cristales de por medio, actuando como barreras y como planos atravesados por las miradas. (Y por algún personaje que entra o sale). Situaciones de encerramiento y de anhelo inconsciente del espacio abierto, en el que, no obstante, como los transeúntes venecianos, nos seguimos confinando a normas marcadas por otros.

En Barcelona ha instalado archivadores con fotos del archivo de Mies van der Rohe y ha tenido la idea de llenar la sala del olor del papel viejo y de la tinta. No puedo valorarlo pues no lo he visitado, pero parece a priori una sugerente manera de desmaterializar la arquitectura, evocando los años en que el pabellón no existió, de 1930 a finales de los 80.

El discurso de Muntadas es muy pertinente, lo ha sido durante décadas. Pero, como él mismo decía en el cara a cara publicado en El Cultural en su décimo aniversario, el arte político puede tener un sentido y una intensidad en la fase de producción pero “se vuelve paradójico” al insertarse en el sistema arte. En la galería, y en el museo, su obra revela sus discretos, supongo que voluntariamente pobres, valores formales. Se aplana a medida que se adapta, con desigual éxito, a los requisitos expositivos.